Creo que algún día de estos vas a averiguar qué es lo que querés. Y entonces vas a tener que aplicarlo a tu vida inmediatamente. No vas a poder perder ni un solo minuto mas. Ese va a ser un lujo que no vas a poder permitirte. Entonces vas a empezar a acercarte -si ése es tu deseo y tu esperanza- a un tipo de conocimiento muy querido del corazón. Entre otras cosas te vas a dar cuenta de que no sos la primer persona a quien la conducta humana confundió, asustó, y hasta asqueó. Te va a alegrar y te va a animar saber que no estás solo en ese sentido. Son muchos los hombres que sufrieron de manera moral y espiritualmente del mismo modo que vos. Felizmente, algunos de ellos dejaron constancia de su sufrimiento. Y de ellos vas a aprender, del mismo modo que alguien va a aprender algún día de vos si sabes dejar una huella. Se trata de un hermoso intercambio que no tiene nada que ver con la educación .