Muchas veces tenemos miedo... Miedo de lo que podríamos no ser capaces de hacer. Miedo de lo que podrían pensar si lo intentamos. Dejamos que nuestros temores se apoderen de nuestras esperanzas. Decimos que no, cuando queremos decir que si. Nos callamos cuando queremos gritar y gritamos con todo cuando deberíamos cerrar la boca. ¿Por qué? si sólo vivimos una vez, no hay tiempo para tener miedo. Entonces basta. Animate, olvidate de que te están mirando. Intenta la jugada imposible, corré el riesgo. No te preocupes por ser aceptado. No te conformes con ser uno más. Nadie te ata. Nadie te obliga. Muchas veces, esperamos que las cosas sucedan, y nos olvidamos de lo más importante: Creer en nosotros mismos... Nos conformamos en vez de arriesgarnos. Nada está escrito. Nada está hecho. Ni siquiera lo imposible. Todo depende de decir "puedo" ante cada desafío. Cuando estamos decididos, tenemos más poder... Cuando estamos convencidos, cuando de verdad queremos algo, los obstáculos son menores .