Hacia la Frontera 2O1O -GUALEGUAYCHÚ.
Dar una mano a alguien es mucho más que hacer un favor. No es dedicar algunos minutos que te sobran o prestar una remera que ya no te gusta o que no usas mas, es dar una parte tuya, es darte vos, completamente, sin importar nada.
Dar la mano es aferrarte y aferrar al otro. Cuando el mundo se te convierte en una especie de abismo y sentís que todo se te cae, tus manos no se aferran a algo, se aferran a alguien, a alguien que no te deja caer. Que nunca pero nunca te va a dejar caer.
Cuando vos diste tu mano ya no hay forma de soltarla, ya no es tuya, esta unida a la del otro, las dos manos son una.
Las manos nos unen, nos suman, cuando damos la mano dejamos de ser ''YO'' para ser ''NOSOTROS''.
Mi mano ya no es mía, es tuya, o nuestra. Nunca voy a soltarte la mano, pase lo que pase.
PARA SIEMPRE
