Listo, lo que tenga que ser será, soy fuerte, sé que si. Brillo por mi propia luz, lo sé. Creo en mí, tengo que creer en mi. No tengo que esperar por nada, ni por nadie (aunque admito que lo hago). No debería esperar momentos de felicidad, debería salir afuera, buscar esos momentos, perseguirlos y atraparlos. Sí, eso voy hacer. Aunque, en este caso, va a ser muy diferente. Vas a ser vos el que me va a tener que lograr atrapar a mí. Dale, vení que juntos podemos alcanzar la felicidad en estado puro. Y si no, no pasa nada, no hay dramas. Mirá que hay mucha gente por conocer en el mundo, historias que compartir, besos que recibir, y gente dulce. Gente amable, ociosa, divertida, tímida, sin complejos, sin miedos, respetuosos . Simplemente gente. Y, entre todos ellos, existirá una persona dulce, una persona que resaltará entre los demás, que encajará a la perfección conmigo, como si de un todo se tratase.
Siento que no te animás a ser esa persona, siento que no estirás la mano para llegar a ser esa persona.
¿Sabés de que se trata? De amor verdadero...
Sí, Amor verdadero. Qué bien suena ♥